"Tenés una mano especial para esto", le dijo a Manuel Leunda el adiestrador que fue a educar a su perro. También le ofreció trabajo. Eso fue en 1985.
Hoy Leunda es dueño de Las Lunas, un emprendimiento que ofrece hospedaje canino, mudanzas internacionales de mascotas, adiestramiento y hasta un programa de socialización para perros.
"Trabajé durante un año con el adiestrador. Después me fui de vacaciones y cuando volví, decidí hacerlo por mi cuenta. De a poco se fue generando algo serio y fui agregando más servicios aparte del adiestramiento". Lo que había comenzado como un proyecto personal se había transformado en una miniempresa. "Me prestaron una quinta. Allí construí las instalaciones básicas y empecé a hospedar animales", cuenta Leunda.
El siguiente paso en el crecimiento del proyecto fue comprar un terreno de seis mil metros cuadrados en Pilar. Lo hizo junto con su socio, Alejo García Guevara, y con una inversión de 14.000 pesos.
Primero sólo hospedaban a los perros para adiestrarlos. Pero después, algunos dueños empezaron a pedirles que se encargaran del traslado de sus mascotas.
"Así se generó el traslado internacional. Nosotros acompañábamos a la mascota en el viaje y nos pagaban".
Después "vimos que no necesitábamos viajar pues había posibilidades de mandarlos sin acompañantes. Así empezamos a organizarnos para hacer envíos a cualquier parte".
Encontraron una asociación que permite coordinar los viajes con agentes del exterior. "Tiene representantes en más de doscientos países. Ellos reciben al animal y lo entregan a domicilio". Así, si una persona se muda a Hong Kong, la gente de Las Lunas hace el envío, la asociación lo recibe y lo entrega.
Hoy ellos también son miembros de la Independent Pet and Animal Transportation Association International (IPATA).
Las aerolíneas cobran un flete por el volumen de la caja. "Aparte cobramos la coordinación general y los trámites de exportación".
El precio del papelerío sanitario varía según el destino. "Australia es supercomplejo y los Estados Unidos es supersimple", aclara Leunda.
El 90% de los animales que mudaron son perros y gatos. Pero también se encargaron de pájaros, conejos y hámsters. Los animales no van dormidos. "Primero los aclimatamos a la caja de traslado".
Las Lunas también ofrece otros servicios. Cuando los humanos se van de vacaciones, "funcionamos como hospedaje: es un hotel para mascotas. Están en libertad en grupos homogéneos y a la noche entran a los corralitos". Cada día cuesta 52 pesos y el servicio es exclusivo para perros y gatos.
Pero no siempre se hospedan en Las Lunas porque sus amos están de vacaciones. "A veces vienen porque sembraron pasto o porque el matrimonio se separa y la nueva mujer no quiere tener un perro en la casa".
Las Lunas también ofrece el Doggy Day, un programa de socialización para perros. "Los animales vienen a nuestro predio durante el día y se van a la tarde. Así pueden compartir un espacio neutral y convivir con otros perros".
Perros terapéuticos
Además del adiestramiento común, también educan a perros que acompañan a personas con discapacidad motriz. "Pueden recoger cosas del piso y alcanzarlas".
También preparan perros para acompañar a personas con discapacidad psicológica.
"Son perros terapéuticos. Se eligen con un temperamento especial y tienen una sociabilización muy intensiva durante el primer año".
En 2007 Las Lunas facturó $ 370.000 y para fin de año proyecta ventas por $ 550.000.