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Medio: Tigris
Fecha: 23/03/2007
Sección: Nota del mes
Página: -

 

Adiestrar un perro

PNuestro perro ladra innecesariamente, rompe objetos de la casa, ensucia adentro o se escapa. Tratamos de hacerle entender cómo se tiene que comportar pero, al no lograrlo, sentimos que la paciencia se agota. En esta nota, consejos para no morir en el intento y disfrutar plenamente de nuestra mascota.

Un perro con dificultades de conducta puede alterar la convivencia, transformándola en una pesadilla. Nada queda del “companero fiel”, del “amigo incondicional”; a esta altura el dueno opta por tomar distancia ?El resultado? La mascota se carga de ansiedad y se porta cada vez peor. Así, se produce un círculo negativo, que podemos ilustrar con el siguiente ejemplo: el perro queda afuera porque causa problemas dentro del hogar y, cuando entra, está excitado por el contacto con su dueno, comportándose peor que antes.
Saber enseńar

Si educamos a nuestro perro, éste aprenderá a comportarse y su dueno pasará más tiempo con él. Así, bajará la ansiedad de la mascota y se invertirá este círculo negativo.
Este proceso es mucho más simple de lo que suele imaginarse. Adiestrar un perro significa ensenarle ejercicios de disciplina para que, a través de ellos, incorpore el concepto de la obediencia. Es decir, que “aprenda a aprender”. Como la mente de este animal funciona en extremos “blanco y negro”, es muy fácil que aprenda lo que queremos ensenarle, siempre que seamos consistentes con nuestro mensaje. Así, un perro comprenderá nuestra aprobación o rechazo: “muy bien o muy mal”. Esto va a facilitar la relación entre el dueno y su perro, ya que se habrá establecido entre ellos un lenguaje claro.
Los premios

Para que un perro comprenda lo que queremos ensenarle, debemos hacerlo a través de condicionamientos positivos, es decir, premiándolo cuando obedece. La motivación de cada animal es distinta, por lo que los premios pueden variar entre darle comida, jugar con una pelota o acariciarlo.
Sabía usted que un perro relaciona sus actos con nuestra aprobación o rechazo como máximo hasta 5 segundos después de los mismos? Entonces, si su perro se escapa y no acude a su llamado, y después de correrlo un rato -más de 5 segundos- finalmente retorna, deberíamos premiarlo en lugar de castigarlo. ?Por qué? Porque su perro no tiene la capacidad de comprender que lo retamos por la acción inicial de escaparse (negativa), sino que lo relaciona con la de venir (positiva). Lo mismo pasa cuando los cachorros ensucian la casa y se los reta a destiempo: ellos no comprenden el motivo de nuestro enojo.

Cómo elegir a un adiestrador

• Pregúntele sobre su formación en adiestramiento, anos de experiencia y áreas de especialización. Usted se merece esas respuestas, no sea tímido al preguntar.
• Asegúrese de que aplique una metodología humana y que tenga habilidades de manejo suaves y efectivas.
• Analice si tiene habilidades para ensenar y comunicar. Los adiestradores con esta cualidad hacen que el proceso de aprendizaje sea más rápido y fácil.
• Trate de darse cuenta si tiene un amor genuino por los perros.
• Por último, y relacionado con lo anterior, ?hace su trabajo sólo por dinero o porque le interesan los animales?


Chau a los malos hábitos

La gente suele recurrir al adiestrador cuando ha sufrido las consecuencias de convivir con un perro no educado: muerde los muebles, tironea fuerte cuando lo paseamos o se pelea con otros perros, hace pozos en el jardín, ensucia adentro, salta sobre la gente, se escapa y no acude al llamado, juega brutamente, roba comida de la cocina o es agresivo.
Es aconsejable comenzar a educarlo desde joven (a partir de los 6 meses) para no tener que convivir con estos hechos. Sin embargo, el proceso puede empezar a cualquier edad, con la salvedad de que erradicar malos hábitos en perros grandes puede ser algo más difícil. Con la ayuda de un adiestrador profesional y la companía de su dueno podrán lograrse resultados asombrosos en unos cuatro meses. Ya con el perro educado, su manejo será mucho más sencillo.
Al enseńarle algo tan simple como, por ejemplo, sentarse y quedarse, se podrán manejar situaciones tales como:
• Que se quede sentado cuando abrimos el portón para sacar el auto.
• Que permanezca sentado cuando se encuentra con otro perro durante un paseo.
• Que se quede sentado mientras la familia almuerza.
• Que se siente en vez de saltar sobre la gente

 

 

 

 


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